Libres [email protected] Conscientes

Pensadores conscientes

Hace algunos días me detuve a pensar qué tipo de corriente política o ideológica tenía, sin poder llegar a una conclusión clara. En mis 49 años he votado a partidos de izquierda, de derecha o centro, para lo cual me comencé a cuestionar cuál era mi tendencia en este aspecto.

Sin embargo llegué a la conclusión de que soy un LIBRE PENSADOR CONSCIENTE, que se dedica a experimentar y a partir de esa propia experiencia tomar el camino que YO DECIDO CONSCIENTEMENTE escoger independientemente de cualquier etiqueta.

Buscando en Internet sobre este concepto descubrí que ya existía una corriente de “LIBRES PENSADORES” y la definían de la siguiente manera: “Un librepensador es una persona que sostiene que las posiciones referentes a la verdad deben formarse sobre la base de la lógica, la razón y el empirismo en lugar de la autoridad, la tradición, la revelación o algún dogma en particular. Cualquier juicio así constituido debe llamarse «librepensamiento»​ y quienes lo formulan son «librepensadores»,​ personas que constituyen sus opiniones y certezas sobre un análisis imparcial de hechos y son dueñas de sus propias decisiones, independientemente de la imposición dogmática de cualquier institución, religión, tradición, tendencia política o cualquier movimiento activista que busque imponer su punto de vista ideológico o cosmovisión filosófica”.

Por otro lado Bertran Russell en su ensayo “El valor del librepensamiento” (1957) escribía: “Lo que hace a un librepensador no son sus creencias, sino la manera como las sostiene. Si él las mantiene porque sus viejos maestros le dijeron que eran ciertas cuando él era joven o si las mantiene porque si no sería infeliz, su pensamiento no es de ninguna manera libre; pero si los mantiene porque, tras cuidadosa reflexión, se encuentra con un balance de pruebas a favor, su pensamiento es libre, por extrañas que sus conclusiones puedan parecer”.

Nunca me sentí tan identificado con una etiqueta paradójicamente como en este caso. Nuestras creencias inamovibles adquiridas a través de nuestras experiencias tempranas o tal vez heredadas sobre: la familia, la política, el dinero, el amor u otras, son las causas de actuar inconscientemente aferrándonos a ellas como una identidad inalterable, cuya inmovilidad nos lleva a limitarnos en todos los aspectos y sentidos sin de nuestra vida sin poder escoger libremente y para colmo de males seguir pensando que la forma en la cual actuamos obedece a una elección propia luego de un detenido análisis.

Si somos conscientes de que nuestros pensamientos y creencias las podemos elegir y de esta manera seguir potenciando todas aquellas creencias que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos, desechando aquellas que nos limitan y nos frenan, entonces y sólo entonces podremos considerarnos “LIBRES PENSADORES CONSCIENTES”.

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